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EDVAD MEDI .——PALEOGRAFÍA LITERARIA. _
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hojeando el códice num. i876 de los arabes, custo-
Antes de que se publicara la excitacion del sabio aleman, , me persuadí de haber dado con una co-
diados en la Biblioteca Escurialense (manuscrito no catalogado por Gasiri)
leccion importante de documentos, entre los cuales aparecen algunos de subido merito artistico al lado de otros que
así por su argumento como por su forma, pueden competir a mi juicio ventajosamente con las a . Al frente de todos se muestra uno intitulado «Libro del Alhadis o de la Historia de Zeyyad to que los cono-
ombres de
famad as narraciones
de las MIL Y UNA NocHEs (i) Ben Amir,» el cual, por su estilo y formas, constituye un verdadero libro de caballería, mas cor
cidos generalmente en Eur los personajes entre los que descuella el de ZEYYAD ó ZIYYAD Al-Quineni, Tariq ben Hilel, con manifiesta tendencia a enaltecer los fastos de los heroes de l lengo de los Benii-I-Iilel y Quineníes, famosos, seüaladamente los últimos, en Jaen y en Granada, inclinan a atri- o. Sin esto, la comparacion que se establece en el entre la garganta de un negro y el autor no eran desconocidas en modo alguno las costas de España, se advierte entre los billetes
opa e incomparablemente de menos extension que el LIBRO DE ANTAR. Ya los n quien se casa con una hija de un llamado
a conquista como asimismo el abo-
buir orígen andaluz a este libr Estrecho de Gibraltar parece testificar que a su inmediatas a dicho Estrecho, no siendo para olvidado, por otra parte, el parecido que
dirigidos por la princesa Sade y los mensajes que se Ofrecen, imitados de la literatura árabiga en «Las guerras
civiles de Granada.»
Respecto de la fecha de su composicion, de los almoraviiles, así por el tratamiento de Mio Gin (Gidí) uso del Zítsaim o cubierta de parte del rostro, puesto de moda por aquellos sectarios.
Nada dire de las espadas llamadas tiircas, ni del tratamiento de Muley aplicado a un pr
se deja entender sin ningun genero de duda, que es posteriorfá la época , que se dan entre si varios personajes, como por el
íncipe, ni de algunas
marcadas invasiones del dialecto vulgar, circunstancias, en particular las últimas, que mueven a recibir por
probable que el libro se ha escrito a lo menos, segun razonable verosimilitud, despues del siglo XII. matizada de sentido ferviente islamita, donde se ofrece a la postre el
Pues si se estima la tendencia de la obra, avencion de las prescripciones
castigo de Zeyyad por haberse desposado con mas de cuatro mujeres nobles, en contr alcoïanicas junto con el colorido de costumbres y sentimientos, a que paladinainente se refiere el particular de la
redencion y venganza del heroe y de su familia por el hijo que aquél habia abandonado, especie de Mudarra de
genero oriental muy característico, se comprende llanamente que la ficcion no debe nada ni en la forma, ni en el
fondo a las producciones análogas de la literatura europea.
Del cotejo en fin, de su texto con el asunto y pormenor de los libros que los orientales imitasen nuestros libros de ca-
de caballería, compuestos por autores neo-
latinos, aparece demostrado con evidencia que sin necesidad de
ballería, ni los occidentales los suyos, puesto que no fuese por (españoles, provenzales é italianos, hay cierto fondo comun tomado de corrientes generales en los sentimientos y
en las ideas dominantes en la Edad Media, donde se han inspirado los escritores de obras de recreacion en unos
otra parte imposible el conocimiento de éstos por
y en otros pueblos.
e entre los manuscritos arábigos de la Biblioteca Nacional de Madrid, signada. G. g. 195 y
(1) Existe una copia muy moderna de este códic as y peregrínas que le acontecieron en el
catalogada recientemente con este título: Historia (la Ziy/acl Elm Amar el Caïtaní y de las cosas prodigios
castillo de Al-lawaleb y en Him. El verdadero titulo arabigo es así en el texto escurialense z
I ; ..¡’ a a: 2 II ; t I I’ -f y " 7‘. ¿‘Í ’ ' 9 N/r seis“ a 4833i s/¿Vlb u: 93.5 De le nah?" xl” u? “v, Mit“ és’ se“, símo, ó cuando menos el traductor del titulo, no se ha fijado suficientemente e11 el argumento, leyendo bihira, en Hira, donde dice bzgíra ó albufera, movido a error por la falta de preposicion y vocalizacion defectuosa en el segundo nombre de lugar, y no acertando vcrosímilmente á traducir la palabra final que se conserva. en la copia. La palabra Al-laualib, significa
clavijas, y decididamente alúdese aqui á la manera de caballo clavileño, mejor dicho clavijeño, que conducía al alcázar.
y no parece aventurar demasiado el admitir que el copista novi
IIISTOÏRIA DE ZEYYAD BEN ANIlR-”“"(,AÜDICE ABÁBIGO DEL ESGORIAL. ,,
LlEliil DE LA ltïllïllidliliti. DE ZEYYAD BEN AElE EL DE QUINENrX v DE LAS MARAVILLAS iv CASOS ESTUPENDOS QUE LE ACONTECIERON EN EL ALCÁZAR m: AL-LAUALIB v ALBUFEHA
DEL AFICIONADO A LA SOCIEDAD DE LAS MUJERES.
CAPÍTULO PRIMERO.
DE LA OCASION Y Morivo eoN oUE FUÉ NAEni x v ' \« < iD; EN EL «AposEWo DE Los GALIGES DE LAs FLORES» ESTA PEREGRINA
r VERDADERA Hisronm,
Cuentan que el miramamolin Haron rar-raxitl, hallandose una noche sin poder conciliar el sueño, convertido el Insomnio en Vela por embïlïáïïlïle el ¿“E1110 13 11191301E“ de graves negocios y cuidados, pasó buena parte de la ve- lada en el salon llamado de los cálíceiv de las flores hasta aguardar que lo abriesen,
Habia siempre eii aquella habitacion que sólo se acostumbraba d abrir en dias de contento y de regocijo, veinte Ïïlïïïïíïaïïíïsl3ïel3ïïïïdosfil3aïïïl Otïcs tantos senoresyde la gente’ de su reino y DPÓÜGFGS de la nobleza, escogidos entre
y va eiosos. El aposento era magnifico a llílttlïtVlllít sobre cuanto pudiera ciescribirse.
Cuando fue abierto dicho salon, mandó llamar el califa a los grandes y señores de la corte, y luego que los vio reunidos dispuso que trajesen Viandas y las sirvieran alos circunstantes, ordenando tambien fuese colocada delante de cada uno senda mesa o aparador cubierto de frutas.
’l‘erminados los jiostres hizo su oficio en presencia de todos un niunidoi‘ ó lieraldo palaciego, el cual habló de esta suertez-Sefiores arabes, ¿quien es entre vosotros el llamado Zeyyad Ben Amir el de Quinena?
Aenaslii * ' . A . v, -
VGÏSOS OOÏOFGS, GH la Cabeza tres turbantds de cdlores asimismo Ïlistiiïtdls ÏOÏ tres vismurlg‘ de Eopones de di- una espada con vaina v arriaz de oro brillantisimo l N Las pan as sue Las) y en la Illano ha caminado en aummnto V se hi e n“ iïmo in, a aigtiï, a c Liiacion de sus dias y engramlezca su poderío, ya que
Des “es afnd. j ‘fif Y ., c. ‘Kay tu o el nombre tc su afortunado reino durante su Viclït.
P c io. ¿gue mandais? bn cuanto lie oido vuestro llamamiento ¡l mi jiersoiia, lie acudido :1 el cual me cumple; oyendo y cibedeciendo. l
A estas razones contesto el lïllfïtflldnïülll] liablánrlolc «le (‘Std suerte:
—¿Por Ventura eres tii Zeyyad ben Amir, el (le Qiiiiieiia?
RQSpOIItlÍÓlGZw-Yt’) soy, príncipe,
Entonces, incliiiáiiitlose el califa lieitiia Zeyyztil, lïdpllsí) cii estos [ÏEÏIUÍIIUSZ
_Has de saber que anoche se me zinruistid el ziniinti con WHÏLVO, r .' -' , .- ‘V ,, _ , y , {lerdcion de los nggocms de la religion de los memes de lanfortunïïll(ylïliliioïlïglíïïylív; ttiiiliiiiizrel alma cii la consi-
tenido ocasion de ver en los dieiianes i l) de los " " l a ' - , o , y ., , illílJOb v en los libros de sus historias a =' ' — u e L. que esciibieron, para que no
(1) Uancioiieros.
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