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HISTORIA DE ZEYYAD BEN limit-cobren AnABico DEL ESGORIAL.
G EDAD MED lA .—— PALELGBÁFÍA LITERARIA.
fuesen relegadas al olvido; pero aunque en tales libros leí algunas relaciones maravillosas, me han referido que Repuso el extranjeroz-Llzimase Zeyyiad-ben-itmir.
tu has presenciado cosas estupendas y en realidad extraordinarias con variedad de sucesos y casos raros en que te A estas palabras se volvieron hiíicia mi persona mis primos, y ilesignzíndome al recienvenido, le dijeronw-En tu
i * has visto; por esta razon quisiera que te sirvieses referir tailes maravillas y prodigios. Pïesencïa le “G1195-
gomegtúje zgyyad__üigletamentgj ¡O11 mipamamonnz mi historia es extraordinaria y los acontecimientos de Oida laindicacion de los que me acompañaban, se acercó a mi el caminante, besó mi estribo y dijoz-Hacedme _ l
m1 Vida no San en ningun modo Conmnes. Escoged’ Señor’ 1a parte que deseareis Oh. ¿e Bum la merced de descubriros el rostro.——Descubrílo para que pudiese mirarme, y despues que lo hiibe verificado ex- ¡
l Respondióle el emir:—Narra lo que te ocurrió con la princesa Sade, hija de Tariq Alhileli y de que modo te en- c1amo:—No se ha equivocado la doncella en las señas que me ha dado.
vió su mensaje y izómo tuviste que caminar para encontrarla, y la manera con que hallaste a la infanta Rafidrtto-l- channel (l) hija de Alchamuh y te facilitó el alcanzar a Sade; en una palabra, tu historia entera desde el princi-_ y poderoso, cuyo nombre sea bendito. l ‘ En seguida desató su bolsa y sacó de ella una carta que me entregó, diciendoz-Jfómela vuestra merced-To- i
Preguntele entóncesz-g Quien es esa doncellaíL-Res ÜndlÓÏÚ€Í-*X7 a la conocerás si es servido en e o ‘ — J > 8 O O
pio al fin. Habiendo hablado de esta suerte, OYÓ el califa a Zeyyad arrojar un suspiro tan profundo, que cuantos habia en
el salon imaginaroii que sii. alma se partía del cuerpo; despues, "tomando Zeyyad la palabra, se expresó en estos razones: j
j términos «De Sade, hija de Tariq Alhileli, al Principe soberano del mundo, en la dilatada extension de sus términos, y
’ l Señor, el que habla esta a la merced ilel que escucha, ordenad a los circunstantes que guarden silencio y os re-
mela efectivamente, y habiendo roto el sello halle en ella despues del sobrescrito bismíl-Zaít (l), las siguientes
al señor de él y de sus regiones, Zeyyatl-ben-Amir.
ferire los acontecimientos de mi vida. ¡Asi tuviese la repetida felicidad de que me oyerais durante mil años, que ÑUPLÏGSÉOS 105 Úumllllmlentos de Cosmlïïbïe; 1135 de 53139? C1116 ÍÍGYDPO lïá me Solicitan para, esposa caudillos de
1 no ¿jedmafia jamás ocupado“ ¡an pregiosaj los arabes; pero me he opuesto a que llegue a poseer mis estados otro ninguno que aquel que me venciere, peleando il ' ‘ conmigo en batalla. Al presente ha venido a mi campamento el llamado Alchamuh con quien estoy peleando hace l y ' , L J
seis meses ma“ como ha a te rd ' ' = — _ a 1 . , «
, s y ( y 1 i o noticia de tu persona y de lo que iefieie la fama sobre tu esfuerzo y valentia, he resuelto escribirte, a fin de que vengas a verme, por si acaso fuere este ocasion de que yo sea tu esposa y tu l!
CAPÍTULO II. . . > . mi marido.» y
Leido el billete, mande que these conducido el mensajero a la tienda destinada a los oficios hospitalarios, previ-
¿i REFIERE ZEYYAD sU NACIMIENTO v EDUCACION, v Los EJERCICIOS nn sn JUVENTUD, HASTA LA LLEGADA DEL MENSAJERO 1 _ d 1 r _ y _ y nen o que e iegalasen esplendidamente; despues volvi adonde estaba mi padre, quien al verme llegar me inter- E l
DE LA PRINCESA SADÉ. l __ _ y iogo de esta snertez-Hijo mio; ¿quien era aquel caballero ‘LL-Respondílez-«Un viajero extraviado que pasa , . , . - - \ - \ , -- z -_ « o‘ ' '
; Mando el califa a todos que guardasen silencio, y cuando lo hubieron guaidado dijo a Zeyyad. Puedes contai P 1 esta Comarcal. . y
t“ histoïm._obedecientlo ¿L 1d indícacion del Ganga’ el noble árabe habló así: No satisfecho con esta contestacion, añadióz-Todavia tienes inmutailo el semblante. Reñereme lo que te ha su«
, . , . . , i. a y , cedido.—Ent’ " -_ = ' . - . __pm¿ m1 padre, 0h prmmpe de 10s maeyentes’ ej ¿mm o Caudmo de 1a gente de Du pue“), en e} cua} estaban a onces le dije. Padie nino, el caballero de que ine hablas es un mandadero que me envia la princesa
. .. . - - , - . - Sade lii'a de 1' ' " su mandado doce mil jinetes; mas, como Dios no se hubiese servido el concedeile sucesion, no cesaba de pedirla 2 J Taml ‘A11111611-
e naci yo, a la sazon que el tenía ochenta y cuatro En Cuanto Oy“ mi Pili-l” esta HUGVEï, pïtlideciifi hasta ponerse amarillo, v exclamó (l8SpLlGSZ—-¡ Av hijo mio! Esa l o .1 i‘,
A’ con instancia al Todopoderoso hasta que, por don del cielo, l
O con un banquete mi venida al mundo, dio de comei, hasta la sacie- oncella es la mas heimosa paia quien ha amanecido el Sol y se lia puesto en el ocaso; pero apenas llega a sus
años. Luego que ocurrió mi nacimiento celebr 3" dad a los hambrientos, vistió a los desnudos y cuido del aseo de los huérfanos; me puso por nombre Zeyyad (2) y
me entregó a una nodriza, para que me amannantase y criara. blas adelante aprendí el Alcoran, el conocimiento
oidos el nombre de algun príncipe insigne, celebre por su fama, le envia, al momento un mensaje; despues pelea Ï. con el en un palenque de liza, delante de los jefes de los arabes, y si le vence, vuelve la punta dc la lanza, para 1 ‘ ' 1 1 . ._ , _ practico de la lengua, y la gramática. Cuando llegué, a la edad de doce años, me enseñaron a montar a caballo, a 001003113 debillo “el 1313740 Y 19 SOÏPÉÜJ la 1/359“ 00“ el Cllenlo- Y 9“ "Gïïlfid ¿[U9 U0 S9 Ïefieï“ (le 95m algun C330 jugar en las zambras de noche , a tirar bohordcs ó simular luchas con la lanza, y a esgrimir tajador acero. En fin, que otro> smo qne 510mm“) sllcede l“ 111131110- al cumplir quince años era tal mi destreza en este ejercicio, que podia sostenerme sobre la silla de mi ca-ballo con-
? tra mil que acometiesen con espada. En tanto llegaba mi padre a la edad de cien años, con lo cual intentó que le
—-A pesar de estmwdíjc rcsueltamentc,—no es jaosilale, padre mio, que deje de pelear con ella, ni de caminar para visitarla con dicho objeto. '
W 1 r . ' _ r 1 . . - reemplazara en el gobierno Pero me opuse a ello con todas mis ‘fuerzas —hnhombuena’Nexdanï” m1 pddleFïlell-i C0“ un“ COHdWlOH- í J J J J a 7 — ‘ ' ' L‘
Así las cosas, ocurrió un dia que liallzïinrlome ¿i la presencia de mi padre, el cual tenia a derecha e izquierda sus brillaba en el desierto, la cual polvareda era producida
>—¿Cual? —— lue monte" t r ' . ' . . i» . - , . alQuaciles naaïores, vimos levantarse una Polvareda; que Q ° en 41 00h81 3; ÏÏGVGS COHÍIQO tlIGZ 854m“: P313 que te JÚOÜÜPÏMWÜ; l’ C011 31103; 3094111135 03783‘
, . . .. . , das de Jrovisiones v algun ' v ' e « ' » . . - onaba la tierra con estrepitosos relinehos. Dijo mi padrez-Seno- 1 u ‘ a 05 oblelos P1001050» Cïlmmahïs C011 91 mïlïïdïïdeïü l; despues que hubieres llegado adonde
por un jinete de negra Vestidura, cuyo caballo atr
reside la ‘loncena pïeseiïciarás su pelea con Alchamuh, si este la venciere daras la vuelta con los t ' ’ ' ' ‘ ‘ uyos; pero S1
res arabes, ¿que pensais de ese jinete que se acerca‘?—Respondieron nnosz-Gidi’, creemos que debe ser algun
, , , r - e no saliese vencedor echate la ' * - i ' ’-—— 7 r -. - . , . poeta-Observaron ÜÍFOSI-—JH]BÉG y caballo parecen seres maleficos.-—Entonces, repuso mi padre:—Zeyyad, monta ° V153” al 105W) 3 th" lo SOY ¿GYYMLÏWIPAUNI el d“ Qulnena. ¡Asi el cielo te
a caballo v mira que pretendo ese ii nete v (juien sea 01501131“? “Cabal, CO“ felicidad la emP-‘Vega (1119 le propones! 1.4.. u z p, ¡a u“ - "
lilonte al instante y sali’ del campamento, acompañaíh) (le mÏS PVÏÏHOS; WIN-lO ill GHGIIBHÍPO del jinete: el Cual —___._...—»———a—«
luego que me vió, se apeó de su cabalgadura, y tlljOZ
—Señores árabes, mostradme al que es jarincipe soberano del mundo, en la dilatada extension de sus terminos
(1) Fórmula inicial delos escritos arabes. Significa: en el nombre ¿le Dios.
y señor del orbe con todo lo preciado que encierra.
Respondimosle todosz-«¿tgiiiién es ese personaje‘?
(l) ¿Xrquera dc la hermosura. (2) El que aumenta los bienes concedidos por Dios.
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